miércoles, 2 de octubre de 2019

CONCLUSIONES FINALES

CONCLUSIONES FINALES Los nuevos medios digitales interpelan nuestros saberes, capacidades y prácticas habituales. No porque como docentes seamos proclives a resistir las novedades, sino en tanto sujetos de mundos culturales que han transformado de modo muy acelerado las formas de creación y circulación de conocimientos y las de intercambio y comunicación entre generaciones. Los y las docentes incluimos medios digitales en las propuestas de enseñanza, según la encuesta realizada. Sin embargo, se observa que nos disponemos en general, a llevar adelante un mero aprendizaje instrumental para poder sostener nuestras invenciones. Un 100%, acuerda en que es necesario un buen manejo instrumental para sostener la propuesta, sin embargo, es preciso poner en tensión, correr el velo de la fascinación y naturalización del uso de las herramientas tecnológicas para habilitar experiencias que impliquen pensar a la tecnología como campo de conocimiento. Desde esta postura, lo que se persigue mediante su incorporación a la educación escolar es aprovechar la potencialidad de estas tecnologías para impulsar nuevas formas de aprender y enseñar. No se trata ya de utilizar las TIC para hacer lo mismo pero mejor, con mayor rapidez y comodidad o incluso con mayor eficacia, sino para hacer cosas diferentes, para poner en marcha procesos de aprendizaje y de enseñanza que no serían posibles en ausencia de las TIC. Los recursos que utilizamos en el aula son mediadores del conocimiento (Coll y Monereo): apoyan, favorecen, potencian, diversifican, facilitan la enseñanza y el aprendizaje, pero también les dan forma y otorgan sentido. No es lo mismo abordar un contenido curricular a través de la exposición del docente usando una presentación multimedia, que hacerlo a través de la lectura de un material hipertextual o un libro impreso, en una salida didáctica, debatiendo en una red social, visualizando un video, visitando la biblioteca escolar, explorando un software de simulación o un juego de estrategia. Probablemente todas esas alternativas sean válidas y tengan sentido en un contexto particular, en torno a unos contenidos específicos y en función de un conjunto de objetivos. Al seleccionar, adaptar, mezclar o elaborar un contenido digital para incluir en una propuesta para el aula estamos tomando decisiones pedagógicas que parten de pensar el sentido didáctico de esa inclusión. El recurso seleccionado debería sumar valor a la propuesta en pos de promover aprendizajes significativos y perdurables. Se trata de utilizar materiales que propongan desafíos cognitivos, de acuerdo con la edad y singularidades de los alumnos, y que favorezcan la comprensión. Utilizamos un contenido digital, por ejemplo, una presentación multimedia, una infografía, una línea del tiempo interactiva o un video, para promover diversas habilidades y formas de aproximación a un contenido o tema curricular. El desafío consiste en, por un lado, diseñar propuestas en las que los alumnos se vean involucrados en procesos desafiantes y que requieran su compromiso con la tarea. Por otro, realizar las intervenciones que permitan sostener la propuesta y alcanzar los objetivos. En las redes sociales, los docentes podemos intervenir ofreciendo materiales, proponiendo consignas, aclarando dudas, reorientando el trabajo, repreguntando, profundizando, ofreciendo otros ejemplos, miradas o enfoques, recapitulando, sintetizando, etc. Se trata de intervenciones a las que estamos acostumbrados en el aula presencial y que resultan claves cuando se trabaja en línea.

Encuesta

Esta encuesta fue elaborada con el objetivo de conocer el uso de Tic en las escuelas y en las prácticas de enseñanza de los y las docentes https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdGPaMNFlhx7zAWtzYvlPspMjJImTDOg2CReiMEHyB-BUdh9Q/viewform

CONCLUSIONES FINALES

CONCLUSIONES FINALES Los nuevos medios digitales interpelan nuestros saberes, capacidades y prácticas habituales. No porque como docen...